sábado, 16 de diciembre de 2017

10 Sensuales y Femeninas. Fetish on the groove II




Madonna en Justify my love by Tom Munro



   George Michael nos dejó en diciembre del año pasado. El mío es un tardío homenaje; creo que una obra de arte fetish como el video de Too Funky debió estar en mi blog hace mucho tiempo como un símbolo de todo lo que es Sensual y Femenino para mí. Con la música y el video de Too Funky en mente, preparé esta selección de videoclips que se inclina más por otros ritmos a diferencia de mi anterior Fetish on the groove, que fue una selección de videos con temáticas fetichistas pero claramente para pista de la disco. 

   En esta lista, además de George Michael, parecen Britney, Rihanna, Kylie, Jennifer, Beyoncé, por supuesto Madonna y algunas sorpresas más. Para ir cerrando el año con ritmos Sados, Sensuales y Femeninos, 10 Sensuales y Femeninas. Fetish on the groove II.




Beyoncé en el Crazy Horse. Partition





Puesto 10. Dita Von Teese - Velvet Underground. Venus in furs (1967).

No es un video oficial pero qué importa. Este video es una obra de arte erótica que mezcla escenas fetish protagonizadas por Dita con la Femdom poesía de Lou Reed en su homenaje a Wanda y a todas las dominatrices.






Puesto 9. Beyoncé. Partition (2013).

Un drum&bass filmado con toda la estética parisina del cabaret Crazy Horse, con sus famosos juegos de luces y sombras sobre la piel de Beyoncé. Otro punto alto del video es el corsette que aparece alrededor de los 0:30 min. 

  





Puesto 8. Kylie Minogue. Sexercise (2014).
     
La clase de gimnasia más sexy de todos los tiempos? El video nos muestra a Kylie en una clase de gym en high heels de charol rojo al estilo de la gimnasia de las putas, con caricias lésbicas incluidas. 






Puesto 7. Britney Spears Till the world ends (2011).

Toda selección de videos fetichistas debe tener su momento Britney,  siempre tan esperado por todas mis fans sissies. Mientras el mundo parece destruirse en la superficie, Britney y sus coristas organizan en el subsuelo una fiesta muy sensual, con mucho cuero y estética gay.






Puesto 6. Duran Duran. The chauffeur. (1982).

Un recuerdo de los sensuales y femeninos años ochenta. El ritmo lento de la canción acompaña a la fotografía de Helmut Newton en blanco y negro. Una maravilla de Duran Duran poco conocida y dedicada a la lencería erótica y a la seducción lésbica. 







Puesto 5. Jennifer Lopez. Fresh out the oven (2009).

La cámara de Jonas Akerlund (Girl Panic, Telephone, Paparazzi) hace maravillas sobre los rojos labios de Jennifer, sus tacones y toda su parafernalia fetish. 





Puesto 4. ZZ Queen. Bebop a Lula (2011).

Un clásico rockero de los años cincuenta reversionado en versión latex por esta cantante negra de Florida.







Puesto 3. Rihanna. Te amo (2010).

Ambientado en un palacio, este video de Rihanna es el canto al amor y a la seducción entre mujeres. La morocha de Barbados en pareja con la piel blanca de la esfinge francesa Laetita Casta. Los hombres sólo pueden mirar.







Puesto 2. Madonna. Justify my love (2012). 

Durante un intervalo del MDNA Tour, Madonna nos regalaba a sus fans este video de Tom Munro en todas las pantallas del escenario. Lleva el clásico estilo blanco y negro de Munro, el mismo que ya había utilizado para filmarla en Give it2 Me. Veinte años después de las visiones de fantasías sexuales del video original de Justify my love, Maddie volvía a encendernos con sus provocaciones. Esta chica no se baja del caballo ni después de cumplir cincuenta.







Puesto 1. George Michael. Too Funky (1992).

Grabado durante el reinado de las supermodelos de los noventa y con diseños fetichistas de Thierry Mugler en primer plano, Too Funky pone en escena por orden de aparición a Linda Evangelista, Nadja Auermann, Emma Sjoberg con el famoso corsette - motocicleta de Mugler, una breve aparición de Julie Newmar enfundada en latex para recordar a Gatúbela, Eva Herzigova en look metálico, Estelle Hallyday, rubísima en vinilo negro y Tyra Banks con velos verdes transparentes. Entre todas ellas, también se dejan ver la actriz Rossy de Palma y la famosa travesti Lypsinka. 




Gracias por todo y hasta siempre, George!







George Michael y las chicas de Too Funky



Linda Evangelista


Emma Sjoberg



Eva Herzigova

jueves, 7 de diciembre de 2017

Asumir el poder






   Hace un par de años, concurrí a una fiesta BDSM en donde una sumisa, preciosamente trajeada en su uniforme de mucamita, ofrecía con una bandeja algunos bocados y tragos a los participantes. La combinación de un piso irregular con una iluminación escasa es la mejor receta para accidentes que arruinen cualquier pretensión de femineidad glam. En un momento dado, muy cerca de donde yo estaba, la chica tropezó y todo lo que llevaba en la bandeja terminó en el suelo.

   En ese momento, los roles desaparecieron. La rodeamos y le dijimos que no importaba, que no se preocupe. Ella se disculpó lo mejor que pudo, dejó la bandeja a un lado y se agachó para limpiar y juntar lo que había caído. Pero mi marido esclavo y otro sumiso que estaba a su lado se lo impidieron. Limpiamos nosotros que para eso estamos, fue la frase de mi esclavo. Así ocurrió. Al ver que ella insistía en colaborar, tuve que intervenir para detenerla. No te preocupes princesa. Ellos están siempre disponibles para todo lo que sea limpieza y servicio. 

   A veces, un episodio inesperado sirve como la anécdota perfecta para ejemplificar de qué cosa estamos hablando cuando hacemos referencia al morboso placer antiigualitario que genera la estricta división de roles en el BDSM. La chica de la bandeja estaba claramente sirviendo en el rol de sumisa pero en mi presencia y ante una situación de necesidad, los esclavos varones deben ponerse a su servicio de inmediato. Ellos son hombres y primero están las mujeres. Así funcionan los estamentos cuando están claramente diferenciados y determinados por una deliciosa arbitrariedad biológica. Sexismo puro y duro. Ginarquía.

   Pero a veces las diferencias no pueden establecerse tan claramente. En una fiesta de temática BDSM, casi siempre es posible apartarse del ruido ambiente y encontrar un rincón en donde fluya la armonía de la desigualdad Femdom. Pero las discos swinger de Buenos Aires son diferentes. Pese a que se manejan otros códigos, me gusta establecer estándares de dominación entre hombres y mujeres que no están habituados a convivir con la dominación femenina y ver hasta donde puedo llegar en mi propósito. Muchas veces fracaso en el intento por someter pero las ocasiones en que tengo éxito pagan de sobra por las malas noches. 

   Cuando puedo armar en un reservado swinger alguna sesión colectiva – espontánea que incluye a hombres y travestis, me gusta disponer las cosas de manera tal que ellas gocen de alguna autoridad sobre ellos. Si tuvieron el valor de asumirse y de montarse como señoritas putas para vivir su noche, quiero que den el paso siguiente y asuman el poder que es propio de toda mujer seductora, sin importar que sean bellas o no. Puede ser mediante el juego verbal o las posturas sexuales pero siempre busco que las mujeres seamos las reinas, las travestis las princesas y los hombres los caballeros al servicio de todas. Tristemente estoy acostumbrada a que sean las mujeres biológicas las menos dispuestas a jugar el juego y a asumir el poder inherente a su condición femenina. Se les nota demasiado a muchas de ellas que no están ahí por fantasía o placer sino porque han aceptado mansamente ser moneda de intercambio entre hombres.

   Maquiavelo sostenía que la existencia del poder no requiere legitimaciones éticas. Si existe un poder, ese poder se legitima a sí mismo por su propia existencia. Las mujeres con poder sexual no necesitamos de la proclamación de ningún derecho que nos avale ni la construcción de artefactos dialécticos que nos justifiquen. Somos mujeres, somos deseadas y debemos hacerlo valer. Asumamos el poder que nos corresponde, hagámoslo por nosotras y también por ellos, que son tan felices cuando llevan a una Queen a su lado, incluso cuando deben arrodillarse para limpiar. 









viernes, 1 de diciembre de 2017

Linda Evangelista by Steven Klein


   La revista de modas W Magazine se caracteriza por producciones transgresoras en donde los grandes fotógrafos se permiten audacias creativas que no siempre serían aceptadas en las revistas tradicionales. En el año 2012, Steven Klein puso bajo su lente a la legendaria Linda Evangelista en una producción fetichista bautizada Super Linda,  que nos lleva de vuelta al mundo de las superheroínas de los años sesenta y a los catsuits de AtomAge






   En los meses pasados, imaginé dos calendarios dedicados a Claudia Schiffer y Naomí Campbell, fotografiadas por Ellen von Unwerth. En diciembre le llega el turno a otra diosa de los inolvidables noventa, los años dorados del reino de las topmodels. Doce visiones de Linda Evangelista con el toque fetish de la cámara de Steven Klein.  


Enero



Febrero



Marzo



Abril



Mayo



Junio



Julio




Agosto



Septiembre




Octubre



Noviembre




Diciembre

viernes, 24 de noviembre de 2017

La Sissy y la Mujer







   Quienes aspiran a desestructurar el BDSM desde la anulación de las etiquetas y los estereotipos que supuestamente nos restringen, ponen particular atención en los roles femeninos. Hay un especial énfasis en pretender estigmatizar como símbolos de opresión a las modas, el glamour y las tradicionales actitudes que llevamos incorporados como definición de lo femenino. Entonces, dentro de este microclima tan peculiar, quienes desean feminizar o ser feminizados no pueden responder directamente a la pregunta Cómo feminizar a un varón porque antes deben abordar la cuestión de qué cosa es ser femenina.






  El concepto de mujer en la sociedad de hoy sigue perpetuando la idea de ser madre, heterosexual, monógama y estupidizada por toda clase de romanticismos asexuados y cursis. La palabra puta, esa que te provoca deseos de relamerte apenas la pronuncias, sigue siendo en el mundo real una pobre mujer atrapada en esclavitud sexual o condenada a un triste destino de servidora sexual para poder mantener lo que queda de su familia en crisis. Está muy lejos de la diosa erótica con la que los hombres se identifican cuando desean acceder a la feminización. Se va abriendo paso de a poco la idea de lo que es una mujer sexuada, una mujer erótica, una mujer hedonista o una mujer que además de ser naturalmente multiorgásmica, tiene el coraje de hacer culto y abuso de esa rica naturaleza. 

   En mi columna previa Una mujer normal, yo desafiaba a mis lectoras sissies a que se identificaran con el estilo de mujer que aspiran ser. Esa mujer es la que habita en las fantasías de la mayoría de las crossdressers que he conocido. Con la salvedad de que dichas crossdresssers fueron observadas y abordadas por quien esto escribe en noches de reservados swingers, donde el sexo latía en cada esquina y las chicas deseaban verse lo más atractivas posibles para lograr la excitación de los machos presentes y servirse de ellos.

   Si deseo abrir más el juego y llegar a coronar una mujer en cada cabecita de varón potencialmente feminizado,  sé que me voy a chocar con las más disímiles construcciones: la chica en lencería, la de los tacones rascacielos, la de las pollleras escocesas de tartán al estilo colegiala, la de las tetas postizas con tamaño de siliconas gigantes, las de dildo insertado, las de máscara de látex y hasta las de almohadón simulando embarazo. No hay un molde conciliador. Hay tantas mujeres idealizadas como el número de varones que intenta parecerse a ellas pero en todas ellas vive el común denominador de que las mujeres somos bellas y que para nosotras toda diversión sexual es accesible. Girls have more fun.






  Querida amiga sissy, tu mujer ideal y el plan con el que pones en marcha su construcción, es tu propia y personal huella digital. Si te pregunto sobre ella, empezarás por contarme la fórmula genérica, esa misma que se moldea en tu cabecita pajera. Sé que en esas primeras descripciones abundarán las diosas fetish, las rubias bimbo y las prostis callejeras. Pero si vos y yo tuviéramos la posibilidad de dibujarlas y describirlas en profundidad, estoy segura que abundaríamos en detalles diversos, muy personalizados y abismalmente discordantes entre todas.

   Tu mujer ideal es una expresión más de lo individual del erotismo humano. Tu mujer ideal es tuya, propia, no compartida. Para lograrla, tu construcción personal necesita de un molde, de un estereotipo original, de una fórmula de la mujer biológica perfecta. Esa mujer diseñada cual muñeca por tu fantasía lleva una etiqueta que te dice esto es el ser humano femenino ideal al que intento representar en la vida real. 

   En los debates y las reuniones sobre sexualidades alternativas, entre ellas el BDSM, sería muy útil evitar estériles polémicas entendiendo de una buena vez que no hay ni puede haber feminización o sissismo sin que haya un modelo de mujer original que lleve con orgullo su etiqueta de mujer ideal.  Porque de todos modos, pese a lo que proponen quienes cultivan el abolicionismo de las etiquetas femeninas,  las sissies ya lo saben.




  



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