miércoles, 28 de diciembre de 2016

Sado




   El sado es el impulso sexual que me excita. Un hechizo sin religión, sin ética y sin creencias que sólo apunta  a ponerme caliente para gozar al máximo. El sado no es una destreza en la aplicación de técnicas de tortura o de castigo sobre otra persona para alimentar un ego. El sado es ejercido por mujeres que a la hora de fornicar (qué palabra tan bíblicamente condenatoria!) utilizamos toda la maquinaria de seducción femenina a fondo y sin retaceos para adueñarnos del deseo de otras personas y ponerlo a nuestro servicio. Así llegamos al climax erótico físico mientras que nuestro esclavo o esclava, ocasional o no, también degusta de una intensa sensación de placer sibarita. 

   El sado femenino puja contra la deserotización que acarrea el dogma heteronormo y falocéntrico. Choca de frente contra los ambientes supuestamente alternativos en lo sexual como el BDSM o el swinger en donde la hembra es alentada a erotizarse bajo condiciones controladas que conservan el orden social creado por hombres que pretenden ser a la vez fabricantes y destinatarios del emputecimiento femenino. 







   El sado no alimenta egos. El sado nutre al eros y alimenta tremendas pasiones. Pasiones como la idolatría desatada del esclavo hacia la Señora que él adora o la lujuria irracional y antisocial que impulsa a una mujer a poner su placer cómo única variable válida a satisfacer. El sado es una alteración social de la ética que transforma cada encuentro sexual en perversidad ritualizada.

   El sado es irreconciliable con la sociedad. Con toda sociedad. No puede ser parte consciente de un evento social. Una sociedad (una comunidad BDSM por ejemplo) no es sexualmente sádica pues toda sociedad debe responder a un sistema de normas colectivas que inevitablemente chocan contra el individualismo del goce. La palabra consenso y su hiper - uso en los debates en los sitios web sobre BDSM, es entendida como excusa para la aprobación del empleo de técnicas supuestamente sádicas pero desarrolladas en entornos previamente domesticados y esterilizados para evitar desvíos que podrían ser peligrosos. El consenso en la técnica es una caricatura del sado.

   El sado no sigue un manual de  procedimientos ni se regula por decálogos de buenas intenciones ni puede organizarse con meses de antelación como si fuera un conjunto de celebraciones escolares. Aunque las comunidades BDSM pretendan disfrazarlo con calendarios, reglamentos y aprobaciones, Nosotras Las Sádicas sabemos que el sado.... el sado es otra cosa. 



Feliz 2017 Sado, Sensual y Femenino

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Gernot





  En el ambiente del dibujo artístico, el nombre Gernot es mucho más que una referencia como dibujante de mistresses sado. Es un artista plástico genial de gran renombre internacional gracias a sus trabajos como pintor y escultor. Nacido en Alemania en 1969, Gernot ganó fama desde muy joven por sus inquietantes pinturas al óleo de criaturas monstruosas y desolados paisajes de destrucción post industrial. Ferviente admirador de Emma Peel, la heroína de The Avengers interpretada por Diana Rigg,  Gernot se dejó llevar por su pasión por las chicas fetish de los años sesenta y así fue como en la década del noventa comenzó a dibujar arte erótico y fetichista desde la inspiración de su peculiar estilo. Comenzó a interesarse en Bettie Page y en antiguas películas de vampiros de clase B de los años cuarenta y cincuenta, desarrollando un género de pinups high-tech, sádicas y voluptuosas pero a la vez perversamente aniñadas. Al mismo tiempo, su trabajo escultórico se enriquecía cada vez más con el aporte de materiales clásicos del BDSM como latex y goma. Sus dibujos comenzaron a ser cada vez más valorados y comenzó a ser un habitué en la revista Marquis y en otras publicaciones fetichistas. En el 2011, el éxito de su libro Bizarre Gallery. The Art Of Gernot, lo consagró definitivamente entre los grandes del género. Estas son algunas de sus obras maestras fetichistas que hoy engalanan mi Magazine. Gernot.












































miércoles, 14 de diciembre de 2016

Mi Ama, mi esposa





   Vivir el sexo de pareja al estilo de la dominación femenina no es algo demasiado difícil. De lo que se trata básicamente es de lograr que los deseos sexuales del hombre estén supeditados al goce de su compañera. Ambos disfrutan del poder sexual de ella, ambos prefieren que ella sea quien decida. Como el hombre se siente sumisamente realizado al someterse a una mujer a la que ve y siente como a una reina, su sacrificio no es tal; él se siente completo como hombre al verla vivir de una forma placentera y gozosa.

   La sumisión del hombre a su esposa puede manifestarse de muchas formas y maneras; no sólo en el dormitorio sino en la vida doméstica y social. Porqué entonces se da tantas vueltas sobre este asunto? Porqué tantas mujeres rechazan ser las dominadoras de sus parejas?

   Si a la mujer no le interesa el sexo o le interesa poco, no habrá mucho que hacer al respecto. Lo mismo ocurre si se da el caso muy común que la sumisión del hombre esté asociada de forma indisoluble a ciertos fetiches que la mujer rechaza en forma tajante. Esos son casos perdidos. Me quiero centrar en otro tipo de situación.  

   Entre el negro sado de las dominatrices con mi estilo, que adoran la estética fetish y someten para saciar en el hombre sus instintos sádicos, y el blanco virgen de la mujer vainilla que rechaza todo contacto con el mundo de la dominación - sumisión, hay una vasta gama de grises que a veces vale la pena explorar.

   Muchas mujeres no iniciadas pueden llegar a creer que el estilo de vida de la dominación femenina hogareña tiende a la anulación del hombre. Entonces comienzan a despreciar al esposo que se acerca a ellas con fantasías de ser dominado. Vivimos en países latinos en donde romper la idea patriarcal del macho de la casa no es fácil para muchas. Además, la estética fetish clásica asociada al Femdom se acerca demasiado a la travesti callejera, lo que suma prejuicios negativos. Si la mujer comienza por creer que sólo se trata de satisfacer las fantasías pervertidas del hombre, éste sólo cosechará rechazos.

   Lo más recomendable sigue siendo volver a lo básico y rescatar como piedra fundamental al romance. Las mujeres solemos querer a un hombre amoroso que busque complacernos porque su amor lo motiva a ponerse a nuestro servicio. Queremos sentirnos queridas y adoradas. La dominación femenina sigue siendo lo que siempre fue: el placer de la mujer que disfruta de su poder sexual generando en el hombre la pasión por atenderla.

   Cuando el hombre comprende este principio básico y se dedica con devoción a complacer a la mujer, las barreras de la incomprensión entre los sexos comienzan a caer. Nada asegura que las fantasías masculinas vayan a ser cumplidas alguna vez pero si ella está segura de que lo que mueve al hombre sumiso es un genuino y amoroso sentimiento, es muy posible que empiece a ver a dichas fantasías bajo una luz mucho menos atemorizante. Si el sumiso se concentra en aquello que sabe que a ella le gusta, es muy posible que ella también se sienta motivada a complacerlo y comience a excitarse con las prácticas de la dominación que él tanto desea. No se puede cambiar el carácter de una persona pero muchos comportamientos y fantasías dominantes femeninas pueden ir aflorando en una mujer a medida que vaya sintiéndose segura de la lealtad de su escudero.

   Querido sumiso, a veces puede salirte un pleno en la ruleta de la vida y tropezarte con una sádica que no te deje opciones y te someta. Pero si no te sale, tendrás que ponerte con el pico y con la pala a trabajar en el asunto. En ese caso, siempre recuerda que la sumisión del hombre puede ser un excelente manantial que abastezca la fuente de la dominación femenina. Y eso sólo podrá ocurrir siempre y cuando tu sumisión sea lo que Nosotras entendemos como tal. 





miércoles, 7 de diciembre de 2016

El placer de lo prohibido







  •    La masturbación se descubre en la intimidad, como una forma de reconocer el propio cuerpo mientras la mente vuela por fantasías placenteras e individuales. Si la masturbación fuera pública y se la enseñara en las escuelas como método sano y seguro de obtener placer, quizás toda la sexualidad humana se volvería más natural y saludable pero a la vez perdería erotismo y transgresión para tender a la animalidad en donde el sexo es una función biológica más. Destruir los tabúes y exponer el sexo sin velos es quitarle una dimensión mítica y prohibida que lo enriquece y que es la base de todos los libertinajes.
  •    La televisión de los últimos años se ha poblado de novelas turcas que resultan ser bodrios casi insoportables. Una sucesión de malos actores, sobreactuaciones ridículas y producciones descuidadas no podría alcanzar jamás el éxito a menos que sepa tocar una cuerda sensible en millones de personas. La explicación del suceso es apenas visible y tiene que ver con la libertad sexual. Mientras que en toda la historia de Occidente jamás las personas han sido tan libres para el sexo como lo son ahora y la combinación de derechos sexuales con tests genéticos y redes sociales ha barrido con todo misterio sexual, los turcos sitúan la acción en una sociedad conservadora y patriarcal en donde todavía es posible que existan impedimentos morales o de clase que separen a los amantes. El impedimento es la base de la novela y la razón del éxito.
  •    Alfred Hitchcock dirigió a Grace Kelly en El crimer perfecto, en La ventana indiscreta y en Para atrapar a un ladrón. Hitchcock estaba fascinado por el carácter y la belleza de Grace, esa belleza fría y glacial, de esfinge perfecta, detrás de la cual intuía toda clase de ardores eróticos. Hitchcock sabía que si lograba transmitir esa doble personalidad a la pantalla del cine, las chicas de los reprimidos cincuenta podían llegar a identificarse con Grace. Ella les insinuaba que una mujer podía entregarse a todos los placeres del sexo sin perder la aceptación de ser una dama de la alta sociedad.

   Que tienen en común estos tres párrafos? 

  Que en los tres se presenta a la prohibición, a lo prohibido, como el gran motor del deseo sexual. No hay placer sin transgresión, no hay goce sin desafiar el tabú prohibitivo.

  Si transgredir lo prohibido es un delicioso condimento que le da un insustituible sabor al sexo, tengamos mucho cuidado con visibilizar demasiado explícitamente nuestro estilo de vida basado en la dominación femenina. Quizás sin proponerlo, estemos privando a nuestras hijas y nietas de algo precioso que a nosotras nos costó mucho aprender a disfrutar. 




Madonna en Like a prayer



jueves, 1 de diciembre de 2016

Katsuni


   En el 2001, una chica francesa nacida en Lyon y de padre vietnamita, con preciosos rasgos orientales, decidió ingresar el mundo del porno para transformarse al poco tiempo en una de las más calientes y sexies estrellas. Cada vez que la veo en acción, no dejo de asombrarme de la flexibilidad de esta encantadora flor de loto cuando se muestra capaz de sacar afuera las caderas quebrando la cintura casi en ángulo recto con la espalda; no es de extrañar que haya sido ganadora durante años de los premios a las mejores escenas anales, en especial con padrillos negros superdotados como Mandingo o Lex Steele, por los que confesó sentir una especial predilección. Además de tener la cola especialmente viciosa y de su arte como felatriz, Katsuni es una excelente bailarina. Está retirada de los films porno desde el 2013 pero sigue alternando shows como stripper con la promoción de su propia línea de lencería Petit coeur.

   Mi calendario del mes es para esta muñeca del sexo cuyo nombre real es Celine Tran. En un negocio que en el siglo XXI ha multiplicado hasta el infinito a toda clase de chicas anónimas muy parecidas unas a otras, Katsuni fue claramente diferente a todas. Ella es para mí la última actriz porno a la que le cabe el aterciopelado título de Diva. Su frase de cabecera es I love to pretend I am a classy lady but I am in fact a hardcore bitch. Deliciosa.




Enero



Febrero




Marzo



Abril



Mayo



Junio



Julio



Agosto



Septiembre



Octubre



Noviembre



Diciembre


http://www.clubkatsuni.com/.

jueves, 24 de noviembre de 2016

10 Sensuales y Femeninas. Felinas en Catsuits y Disco pants. El reino del Spandex


Olivia Newton John


Amanda Lear



   En 1959, la empresa Dupont patentó el polímero spandex, también conocido como elastano, con el nombre comercial LYCRA. El nuevo invento presentaba extraordinarias propiedades de elasticidad y aplicado sobre prendas de vestir se adaptaba como una segunda piel a las sensuales curvas femeninas despertando toda clase de fantasías. En los años setenta y principios de los ochenta, las prendas de spandex invadieron las discotecas del mundo entero. Tanto los catsuits como los pantalones elastizados les permitían a las chicas bailar con ropas ajustadas sintiéndose seductoras y libres a la vez. El efecto en la moda de la noche fue tan fuerte que los pantalones de spandex pasaron a ser conocidos como disco pants. Cuando llegaron los años noventa, el uso de combinaciones de polímeros más brillantes como el latex o el vinilo junto con la visibilización más explícita de la estética Femdom dejaron al spandex reducido más a lo funcional, asociado a los leggings y a la ropa deportiva. Así fue como aquellos ajustados catsuits y pantalones que liberaron y a la vez objetivaron más que nunca a las chicas sexies, se sumaron a la larga lista de fetiches vintage; en este caso nos hacen revivir los discotequeros años setenta; una época que suele ser considerada tan frívola y superficial como vivaz y excitante.

   Mis anteriores entradas Felinas en Catsuit. El nacimiento del fetiche y la más reciente  Catsuits vintage están enfocadas en escenas de films y programas de TV protagonizados por diez divas que hicieron famoso al catsuit en los años sesenta. Ellas fueron Julie Newmar, Diana Rigg, Marianne Faithfull, Raquel Welch, Ann Margret, Rosanna Podestá, Ursula Andress, Mamie Van Doren, Mónica Vitti y Brigitte Bardot. Este nuevo top ten nos lleva de paseo a la década siguiente. Estas son mis diez Felinas en catsuit y disco pants. El reino del spandex. 


Puesto 10.  Ann Margret. Stouthearted  man.

Ann Margret ya era una actriz y bailarina consagrada cuando protagonizó este número para un nostálgico programa de TV estadounidense de 1980 llamado Hollywood movie girls donde recrea un viejo número de jazz junto a seis bailarines con una estética leather gay que por momentos nos hace recordar a Queen y a Freddie Mercury en el video de Crazy little thing called love, grabado en el mismo año. Ann aparece al 1:00 min. del video, luciendo su espléndida y escotada madurez para ser adorada por los muchachos leather mientras baila enfundada en un par de disco pants negros resaltando una cintura que debió ser la envidia de cualquier jovencita de su época. 





Puesto 9.  Diana Ross. I'm coming out
Los años finales de la década del '70 marcaron la transición de Diana Ross desde el soul clásico de sus años dorados con Motown y The Supremes a las nuevas ondas de la música disco. I'm coming out se convirtió en un himno para la comunidad LGTB de los Estados Unidos y fue el gran éxito de su album Diana (1980) con el que solía iniciar sus shows, como éste en el Central Park de Nueva York en donde luce un fabuloso catsuit violeta lleno de brillos. 



Puesto 8.  Cheryl Ladd. Missing you
Cheryl Ladd se ganó todo mi odio infantil cuando reemplazó a mi idolatrada Farrah Fawcett para la segunda temporada de Los Angeles de Charlie. Una traición de esas que todavía hoy me cuesta olvidar, pese a que la mayoría de los fans de la serie reconoce que la química del segundo trío era superior a la del primero. Paralelamente a la serie, Cheryl llevaba adelante una carrera de cantante sin demasiados éxitos, sacando discos regularmente a lo largo de toda la década. En 1979, su album Dance Forever incluyó la canción Missing you; apenas una excusa para verla en este video luciendo un top a espalda descubierta y unos disco pants negros de tiro bien alto que le hacen una cola preciosa. Cuando veo la forma tan sexy en que la rubia se saca la chaqueta y como se pavonea entre los 10 y los 20 segundos, me dan ganas de perdonarla. 




Puesto 7.  Raffaella Carrá. Rumore.
1978 y 1979 fueron los años dorados de la Raffaellamanía en Argentina. El album Raffaella, grabado en 1976 con canciones en castellano, las actuaciones en vivo y las películas que filmó en Buenos Aires despertaron la adoración de un país entero que jamás olvidó a la bella chica rubia de Bolonia. De ese album lleno de éxitos que todavía se bailan en las discotecas retro, me quedo con Rumore y con esta actuación en playback para la televisión de Chile donde Raffaella despliega toda su energía de showwoman incomparable y luce el look Carrá que más me gusta; catsuit de spandex negro a espalda descubierta y mangas largas rematado con pantalones acampanados hasta el exceso. Una diosa. 




Puesto 6.  Erin Gray. Buck Rogers.
En 1979, Erin Gray apareció en la pantalla como la coronel Wilma Deering en Buck Rogers. Ya era reconocida como una de las modelos más cotizadas de los Estados Unidos pero fue recién a partir de ese momento cuando su estilizada figura se hizo inmortal para los fans del catsuit. Erin interpretaba a un personaje femenino de exhuberante sex appeal pero también capaz de tomar decisiones con poder y fortaleza. Una coronel mujer no era algo común de ver en la televisión de los años setenta. Siempre ajustada y elástica dentro de su armadura de spandex, Erin Gray fue una pionera en caracterizar a una astronauta que seducía con su andar felino entre futuristas comandos de naves espaciales y viajes intergalácticos. Si te gustan las heroínas de ciencia ficción con trajes fetichistas como el de Erin, no te pierdas de ver mis 10 Sensuales y Femeninas. Star Wars Fetish. 






Puesto 5.  Farrah Fawcett. Small sacrifices.
Arrestada, condenada y llevada a prisión, una rubia con cara de Angel elige ingresar a su vida de convicta vistiendo una corta campera negra y unos increíbles pantalones dorados de tiro alto metidos en botas negras altas hasta la rodilla. Farrah está divina (ver en especial los segundos a partir de 0.45 min), más madura y sexy que en Los Angeles de Charlie aunque un outfit tan sexy no parece concordar demasiado con la situación que debe sobrellevar. El film es de 1989 y reporta un caso real de fines de los años setenta. Lamento que esté sin audio.



Puesto 4.  Amanda Lear. Enigma.
Follie di notte fue un documental erótico de 1978 dirigido por Joe D'Amato con Amanda Lear como anfitriona recorriendo distintos sex clubs y discotecas alternativas en Nueva York, Paris y Las Vegas mientras promocionaba las canciones de su disco Sweet Revenge, por entonces en el top de todos los los charts. Este es uno de sus clásicos (Enigma, give a little mmh of me) y la cámara la enfoca ovacionada por el público de una disco que la ve llegar montada en una moto y luciendo un espectacular catsuit con cinturón y botas de cuero thighhighs. Todo el glamour de los setenta en su máxima expresión.



Puesto 3.  Jaclyn Smith. Charlie's Angels.

Por orden de Charlie, Kelly Garrett y Tiffany Welles deben infiltrarse en los bajos fondos para desenmascarar a un peligroso proxeneta. Tiffany (la rubia Shelley Hack) elige ponerse una falda y revolear la carterita de una forma poco convincente pero Miss Kelly demuestra que sabe muy bien como es eso de caminar la calle como una puta, contoneándose muy provocadora en sus ajustadísimos disco pants color rosa chicle. Te presento un video con el capítulo casi completo (Angels on the street, de la cuarta temporada) y un segundo con los momentos más top de Jaclyn Smith putaneando (corresponde a los 2:50 min. del primero). Un ángel de Charlie casi nunca se mostraba tan osadamente sexual, lo que vuelve a esta escena extremadamente rara (y deliciosa).








Puesto 2.  Abba. Gimme gimme gimme.  Voulez Vous.

Abba había alcanzado en 1979 la cima del éxito. Al mismo tiempo que batían records de ventas de discos, Agneta y Frida imponían un nuevo estilo fashion con sus looks en vivo, en las actuaciones en televisión y en los videoclips que acompañaban a sus hits. Ellas promovieron una moda discotequera que representaba un cruce entre lo fetish y lo sissy que nunca volvió a verse con tanta claridad en otras artistas hasta Madonna. Justamente sería Madonna quien homenajearía a Abba décadas después en su Confessions Tour vistiendo el mismo catsuit blanco con ribetes azules que sus dos bellas inspiradoras suecas lucen en esta versión de Gimme gimme gimme, grabado durante una gira por UK. Madonna no sólo usó el catsuit en escena sino también relanzó el riff inicial de teclado de la canción para su megaéxito Hung up, la canción que capturó en el siglo XXI todo el espíritu de la dance floor de los '70, una época plena de glamour y seducción femenina

En el mismo año 1979, Abba se presentaba en España, en el programa  de TV 300 millones, con Voulez Vous, otro hit bailable del disco homónimo. Las chicas hacen playback bailando en tacos altos y catsuits de cuerpo entero, uno rosa para Agneta y otro violeta para Frida, muy seductoras e insinuando bajo el spandex cada rincón de sus cuerpos, montes de Venus incluidos. 








Puesto 1.  Olivia Newton John. You're the one that I want.

Yo estaba muy preocupada en como pasar de ser la inocente Sandy a una actitud de chica mala y los pantalones me ayudaron mucho. La verdad es que aquellos pantalones me hicieron famosa. La gente todavía me pregunta si los tengo.


Olivia Newton-John era por 1977 una cantante de country australiana radicada en Estados Unidos. Su carrera de actriz no despegaba y no estaba segura de aceptar el papel de Sandy en Grease junto a John Travolta porque temía al fracaso. Fue el propio Travolta quien la convenció. Olivia tenía una voz extraordinaria y yo estaba seguro que a ninguna otra le caería tan bien el rol de Sandy. Y la escena final es una bomba; la forma en que logró esa mezcla entre Marilyn Monroe y una motoquera sexy. 

La escena y la canción You're the one that I want  no sólo convirtieron a Olivia en un ícono inoxidable de los años setenta sino que definieron para siempre a los disco pants como un fetiche sexual. Pero la historia detrás de cámaras es curiosa porque nadie le dió a Olivia una indicación sobre como debía ser el outfit de Sandy para seducir a Danny - Travolta. Mientras revolvía un baúl de ropa de utilería buscando inspiración para componer a su personaje, Olivia encontró unos pantalones negros de spandex. Al ponérselos, los pantalones reventaron por lo ajustados que le quedaban y debieron ser remendados con ella adentro antes de filmar. Años después, Olivia los subastó para recaudar fondos para una fundación benéfica. Me gustaría saber quien fue la ganadora de la subasta, la que pujó hasta llevárselos, sin importarle el precio. Apostaría que fue una crossdresser.







Espero que me dejes un comentario sobre este top ten de videos fetichistas sobre el reino del spandex en los años setenta. Esperando las próximas 10 Sensuales y Femeninas, Erin Gray y Mistress Roxy te mandan un beso. 

Erin Gray

miércoles, 16 de noviembre de 2016

De la cuna a la cama Femdom.







   Es muy divertido escribir para lectores interesados en BDSM. De hecho, este blog sólo persigue dos fines: entretenerme y lograr que otras personas se interesen en esta forma tan particular de sexualidad. No existe ningún tipo de interés comercial ni ningún deseo de formatear una comunidad para que se adapte a mis deseos. Cuando aún no me había atrevido a instalarme por mi cuenta en el ciberespacio del sado, solía escribir mis fantasías, opiniones y testimonios en sitios moderados por terceros hasta que un cúmulo de malas experiencias me demostraron que la mayoría era absolutamente ignorante de los temas que pretendía moderar.

   Si bien la web parece explotar de fantasías de dominación femenina, los reales jardines del Femdom donde florecen delicias tan eróticas y gratificantes como el cuckolding o el sissismo suelen ser ajenos a las pisadas de la mayoría. Me atrevería a decir que además de ajenos son temidos. Hay algo en ese Edén rebosante de lujuria que da miedo, algo que huele a hembra desatada e incontrolable, algo que nos pone demasiado a la luz. Fue así que hace más de cuatro años, decidí re-escribir para el BDSM desde éste, Mi espacio independiente. Quien quiera leer, que lea. Y ya a esta altura me parece raro que muchas de mis columnas se parezcan más a un relato de mitos y leyendas que a escritos basados en hechos de mi vida real.

   También es raro escribir por el mero gusto de hacerlo desde la experiencia sexual pero a la vez desde la total inexperiencia literaria. Me declaro inimputable porque no me preparé para esto. Mi formación es la de una lectora y una curiosa observadora que lee y se excita con lo que va encontrando y descubriendo; desde Dian Hanson y Mario Vargas Llosa hasta Madonna y Masoch. Me gusta mezclar a Bettie Page con la Eva del Génesis y a ambas con Afrodita y Cleopatra, con las felatrices Tigresas Blancas, con las reinas del porno de los ochenta y con las Femdoms fetichistas tan difundidas en nuestra era digital. Soy una buscadora de congruencias. Me gusta entrelazar mis vivencias de dominadora con mitos, con escenas de películas, con dibujos eróticos y con la historia de los fetiches que tanto tienen que ver con el sado.

   Yo escribo para vos. Tus comentarios y vistas son mi única paga y satisfacción. Me encantaría que así como quien descubre en un altillo la insospechada y sensual lencería vintage de la mami o una antigua colección de revistas Playboy del papi, vos puedas descubrir gracias a mi blog que hay vida real en el planeta de la dominación femenina. Que no sólo es posible vivirla y gozarla en el sexo cotidiano sino que si vas por la calle y miras con cuidado, aprenderás a reconocer a tu alrededor una cosmovisión singular dentro de la diversidad sexual y que es independiente de sexos, géneros y edades. Una cosmovisión que es el resultado de una forma de vivir y de una actitud ante la vida que puede definirse como sado, sensual y femenina y que está por todas partes. Sólo hay que aprender a aguzar los sentidos para captarla.

   Espero que éste, mi Magazine, siga siendo una pequeña huella inspiradora no sólo para otras mujeres sino para tantas sissies y chicas crossdressers que disfrutan identificándose con nosotras, como soñadoras y como discípulas. Este es mi brindis y mi deseo para esta semana de noviembre de 2016, en la que cumplo cincuenta años.




Mistress Roxy


martes, 8 de noviembre de 2016

La silla de la Venus vs el BDSM protésico



  


   El gran B.B. King decía que el blues es como la comida del sur de los Estados Unidos. Un tradicional plato sureño lleva muy pocos ingredientes; el arte del buen cocinero radica en saber combinar esos ingredientes en la cantidad justa y en el momento justo. Al igual que el blues y que la cocina sureña, la dominación femenina también requiere de muy pocos ingredientes básicos y la gracia de la dominadora es saber combinarlos para generar una armonía y así lograr que el ritmo del sexo fluya placenteramente. Anoto lo imprescindible: mujeres dispuestas al goce, belleza fetish en los accesorios, un ambiente libre de interferencias y una silla o sillón.

   En el rincón opuesto de la dominación blusera, tenemos a la cumbia villera del BDSM escaso de femineidad y carente de suavidad aterciopelada. Una sala de sesiones debe ser un lugar oscuro y desagradable, poblado de estructuras rígidas, amenazadoras, metálicas, frías, donde lo importante sea la demostración virtuosa del dominio de una técnica. A veces sonrío imaginando a sus constructores; esos artesanos con alma de herreros frustrados, expresando su incomprendida vocación mediante el armado de instrumentos misteriosos y cuasi aterradores gracias a los cuales suponen que lograrán la atención de las damiselas presentes y a la vez lucirse frente a otros dominantes. Mi amigo Hugo, a.k.a El Sombrerero, con su particular sentido del humor, definió a este mundo como la dominación protésica. Los artefactos son las prótesis sin las cuales parece que no hay forma de dominar ni de someterse ni de gozar.

   No puedo dejar de recordar experiencias en sesiones colectivas en donde sólo eran necesarias algunas sillas (definidas siempre, medio en serio medio en broma, como los tronos de las Diosas) en donde las damas nos divertíamos permitiéndonos el goce de volver a ser niñas, jugando sádicamente con las criaturas sumisas y disfrutando de sus miradas cargadas de sometimiento que sólo expresaban gratitud por el momento que estaban viviendo. Recuerdo también como me molestaba esa ferretería extraña que sólo me servía para apoyar cosas, toda esa chatarra más propia de un gimnasio o de una industria y totalmente ajena a la singularidad imaginativa que intentaba alcanzar.

   Cuando digo singularidad, lo hago afirmando mi rechazo a cualquier forma de mecanización o colectivización del sexo. Un aparato cualquiera está diseñado para ser usado por cualquier usuario; todos lo usan igual. En el caso del sexo, se supone que todos van a gozar igual. Esto es BDSM, hagamos fila para usar el aparato, tengamos placer sexual en línea de producción. Mi dominación es lo opuesto e irradia el perfume de lo singular puesto que si soy Yo quien marca el ritmo de la acción, sólo a Mí me corresponde la selección, el mezclado y la dosificación de los ingredientes y no al anónimo fabricante de un aparato, a los que tantas veces maldije cuando alguna de sus patas abulonadas me hacían tropezar, estropeando la gracia del contoneo en las botas de tacón que había seleccionado especialmente para esa noche singular de placer y seducción.

   B.B. King será por siempre el Rey del Blues y el rey sabía lo que decía. En sus orígenes, el blues era una música compuesta con pocos acordes (casi nunca más de tres), de ritmo lento y acompasado, que buscaba inspirar un sentimiento antes que demostrar virtuosismo. Aquellas dominantes que sólo aceptamos la sumisión cuando es un sentimiento, cuando es la respuesta emocional genuina a nuestro poder sádico, no necesitamos que ningún inventor nos diseñe artefactos que requieren un manual de instrucciones para virtuosos de las técnicas. A Mí me basta con elegir algunas de las prendas fetish de mi vestidor, cerrar la puerta para evitar intromisiones de gente extraña y una simple silla, que va a ser mi trono de Venus. Esos son los tres acordes de mi dominación. 





jueves, 3 de noviembre de 2016

Catsuits vintage


   Mientras preparaba con mi marido sumiso la última edición de videos de mis 10 Sensuales y Femeninas. Felinas en Catsuit, dedicada a las diosas que vistieron catsuits en los años sesenta y en los primeros setentas, me entretuve recopilando fotos de los afiches que promocionaban las películas protagonizadas por mis algunas de mis diez elegidas. De entre todas, encontré imágenes de Mamie Van Doren, Brigitte Bardot, Rosanna Podestá, Mónica Vitti, Ursula Andress, Diana Rigg y Marianne Faithfull. Quise compartirlas con mis lectores en forma de calendario. En octubre de 2016, sigamos disfrutando de los catsuits de los recordados años sesenta.



Enero. Rossana Podestá



Febrero. Brigitte Bardot




Marzo. Diana Rigg


Abril. Ursula Andress



Mayo. Marianne Faithfull




Junio. Mamie Van Doren



Julio. Diana Rigg




Agosto. Marianne Faithfull



Septiembre. Mónica Vitti




Octubre. Rossana Podestá




Noviembre. Marianne Faithfull



Diciembre. Diana Rigg

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...