jueves, 29 de junio de 2017

Ella tiene el look






    Una película de ficción es creíble cuando el director logra que olvidemos que lo que estamos viendo son actores que se mueven en un decorado con cámaras detrás. Así es como nos divertimos viendo cine. El sexo Femdom es creíble cuando nos olvidamos que las mujeres y los hombres somos iguales y tenemos los mismos derechos. Así es como nos divertimos teniendo sexo. El traje femenino fetichista, comparado con la desnudez masculina, es un poderoso constructor de fantasía antigualitaria. La nación sado Femdom no es una nación democrática. Dentro de estas fronteras, a menor igualdad, mayor placer. 

   El fetiche de la dominatriz clásica es la puerta de entrada a un mundo maravilloso de fantasía porque propone que la mujer se construya a sí misma como un personaje de ficción, como una diosa pagana del sexo, con el único fin de divertirse y gozar. Las mujeres y las travestis s
abemos que el atuendo fetish nos vuelve más bellas y deseadas. Es un aporte más a un poder femenino basado en la seducción; no en el manejo de una técnica ni en la cesión de un poder que algún sumiso nos haga. El fin justifica plenamente los medios: no interesa demasiado los aspectos psicológicos o la significación social del personaje femenino creado sino la intensidad del placer sexual que se consigue través del mismo.

    El fetiche sado no es solamente una forma de belleza kinky. El fetiche le regala al sexo una dimensión artística adicional. Gracias al fetiche, la mujer dominante se presenta ante sus adoradores como una obra de arte estética. La adoración sumisa no es otra cosa que la respuesta perceptiva por parte de quienes son sensibles a esa expresión artística. El sexo (si ocurre) es el remate, el gran final que le pone la corona a esa obra estética femenina. 

  Pero que ocurriría si tuviéramos que estar explicando todo el tiempo que las mujeres reales no nos vestimos ni arreglamos de esa forma? Que pasaría si antes de la fiesta fuera necesario aclarar que sólo estamos protagonizando una ficción armada para la ocasión? Lo más probable sea que la fiesta del sado ni siquiera pueda empezar.

    
El gran Cristóbal Balenciaga dijo una vez: Una mujer no tiene necesidad de ser perfecta ni hermosa para llevar mis vestidos; el vestido lo hará por ella. El concepto pertenece a la alta costura pero es perfectamente aplicable al BDSM. Las dominatrices fetichistas tenemos que aprender a ignorar las críticas envidiosas y ajenas a nuestro mundo para permitir que el fetiche trabaje por sí mismo. Somos Nosotras quienes tenemos el poder de dejar fluir el fetiche. Sólo hay que agregarle sentido del humor y predisposición a gozar. Si ella tiene el look y lo sabe usar, lo demás viene solo. 
  





miércoles, 21 de junio de 2017

Las alumnas de la Escuela Sissy. Coral






   Los que me conocen bien, saben que mi fetiche más ansiado y prohibido son las chicas de rasgos orientales, joyas tan deseadas como inaccesibles. Una noche en una disco swinger, tuve la suerte de conocer a una bailarina venida de Thailandia que trabajaba de stripper. Logré acercarme a ella intentando conquistarla o por lo menos expresarle mi admiración por su arte. Conversando en la barra, terminó confesándome que tenía una hermana menor que era una katoey, que es como se conoce a las sissies en ese país. Tratando de disimular mi excitación, le hablé de mi Sissy School y le ofrecí mis servicios a su hermanita, por supuesto sin cargo. Me contestó que Coral (así la llamaba) estaba muy sola y que seguramente le gustaría pasar un tiempo conmigo entrenándose y perfeccionándose como sissy.

   Así fue como mi Escuela se adornó con la presencia de una princesa llegada de Oriente. No hizo falta enseñarle gran cosa; sólo bastaba verla en el primer día como por sí misma se maquillaba y se depilaba las cejas. Coral era un poco tímida pero siempre estaba pendiente del espejo y haciendo mohines de besitos con sus labios pintados de rosa. Su sissy clit es muy pequeño y no le resultaba nada difícil esconderlo y disimularlo.

   Pero iniciarla en los placeres de Sodoma fue una operación de alta complejidad. Coral tiene una colita preciosa pero estrecha a la vez  y fue necesaria mucha dedicación de mi parte para lograr dilatarla. Yo empezaba a mimarla con muchas caricias y algo de spank y después la penetraba con bolitas y jellys pequeños de mano, como jugando, entre risas y besos. Al principio, ella se movía como una gata en celo y gozaba con pasión. Fui de a poco aumentando el tamaño de los juguetes pero a la vez iba notando como Coral empezaba a ponerse cada vez más tensa. Una noche, me calcé un consolador de cintura, de los que suelo usar cuando nos enfiestamos entre mujeres. Se lo enterré en la cola hasta la mitad pero ella se cerró y no pudo seguir. Coral terminó la noche llorando en mis brazos confesándome que no podía, que yo era demasiado para ella.

   Lo que siguió a partir de esa sesión fue un entrenamiento más duro y no exento de cierto rigor porque Coral recelaba de mí y a la vez yo no me resignaba a vivir con ella una relación de caricias y besitos. Me había propuesto como un desafío abrir esa flor virgen y a gozar de su perfume. Si ella se cerraba cuando yo avanzaba, me detenía y la besaba calmándola y consolándola pero también sabía que debía mantenerme firme y no ceder si quería llevarme el premio mayor. Volvía a encremarla suavemente mientras le prometía toda clase de placeres que estaban ahí, al alcance de la mano, si aprendía a relajarse. 

   Una noche, la puse en cuatro patas y mientras le acariciaba las tetitas por detrás, le dije que la notaba tan caliente que seguramente debía estar ovulando. Ella suspiró de deseo ante mi fantasía. De a poco, la fui excitando con mis palabras mientras le mordía el cuello y la lamía detrás de las orejas. Noté que ella cerraba sus bellos ojos y se dejaba llevar. Cuando sentí que estaba entregada, le susurré que si se dejaba coger, esa noche la dejaría preñada. Excitadísima, Coral comenzó a mover las caderas en círculos, frotándose contra mí. Antes que pudiera evitarlo y aprovechando su ensoñación, me hundí con mi dildo de cintura bien adentro de ella, desflorándola a fondo por primera vez. Ella gritó y se encabritó como una potranca salvaje pero yo me sujeté firme y no me salí hasta que exploté en un orgasmo que me dejó exhausta, entre mi placer y sus lágrimas.

   Así fue como el culito de Coral empezó a volverse accesible a mis instintos. Mi sissy mancha las almohadas con su rouge de tanto morderlas tratando de no gritar pero no deja de sacar la cola para afuera, regalándose a mis deseos y suplicándome que eyacule bien profundo dentro de ella, que es una perrita en celo y está ansiosa por tener cachorritos. Al otro día, siempre me confiesa que se siente algo dolorida pero a la vez orgullosa y feliz de sentirse bien cogida.

   La semana pasada su hermana vino de visita. Se sorprendió de verla tan contenta y bien adaptada a las reglas de mi Escuela. Espero que me deje disfrutarla algunos meses más porque voy a extrañarla mucho cuando se vaya. Esta es mi sonriente estrellita de Oriente en el último fin de semana que pasamos juntas en un spa hotel. Coral.




jueves, 15 de junio de 2017

Lorenzo Sperlonga


   Lorenzo Sperlonga nació en Roma en 1962. Su especialidad son las sci fi pinups de grandes tetas, que aparecieron regularmente ilustrando las páginas de Hustler, Playboy y Penthouse. Lleva publicados cuatro libros, uno de los cuales está dedicado a las Steampunk Goddesses, que son mis favoritas. El más reconocido de los cuatro es Queens, the pinup art de Lorenzo Sperlonga, de donde derivan casi todas las heroínas que hoy llegan a mi blog. Es fácil reconocer a Jessica Rabbit, WonderWoman, Gatúbela, Batichica, Poison Ivy, Emma Frost, Lady Death, Miss America y a las queens de corazón, diamante, pique y trébol.  































































































viernes, 9 de junio de 2017

Wonderwoman. La historia detrás de la ficción


Lynda Carter y Gal Gadot





   En esta semana de junio en donde la Wonderwoman de Gal Gadot pasea su femenino poder por todos los cines de Buenos Aires, transcribo un artículo publicado por la periodista Dolores Graña en referencia a un libro que explora la historia real del autor de Wonderwoman y de sus inspiraciones, muy vinculadas al movimiento feminista del siglo XX. 


Detrás de la ficción, una historia fascinante


   Jill Lepore, periodista de The New Yorker y profesora de historia norteamericana en Harvard, se especializa en explorar las ausencias y asimetrías en el registro histórico. En su apasionante biografía de William Moulton MarstonThe Secret History of Wonder Woman (Vintage, 2014), encontró un sujeto digno de su campo de estudio, signado por lo que se oculta en público. En medio del entusiasmo que despierta esta nueva película, histórica por razones que exceden lo cinematográfico, vale la pena descubrir las peculiares circunstancias del nacimiento de la poderosa amazona, que aquí regresa a las fuentes del comic alejándose del avión invisible y la vueltita transformadora que la serie de Lynda Carter lograron imponer en la iconografía del personaje.





   En la improbable historia de Marston (1893-1947), psicólogo clínico, militante feminista, autoproclamado inventor del detector de mentiras, estafador, guionista cinematográfico, temprano cultor del poliamor y entusiasta del bondage, Lepore entrega una nueva prueba de que lo personal es siempre político y, por el camino, demuestra cómo la Mujer Maravilla nace de una beneficiosa, aunque por momentos tensa y finalmente fracturada, alianza entre activismo y cultura popular.

   Francamente, Wonder Woman es propaganda psicológica para el nuevo tipo de mujer que debería, creo yo, dominar el mundo, decía el creador de la Mujer Maravilla en una entrevista en 1945, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, contienda que libró a través de sus comics, combatiendo el fascismo con feminismo, dice la autora.

   La conformación de ese nuevo tipo de mujer, según Lepore, es producto de las convicciones y la personalidad de las dos mujeres, Sadie Holloway, editora de la Encyclopaedia Britannica, y Olive Byrne, psicóloga y ex alumna de Marston, con las que vivió en común durante buena parte de su vida adulta. Tras la temprana muerte de Marston, en 1947, Holloway y Byrne criaron juntas a sus hijos y ocultaron la verdadera naturaleza de su relación al público, custodiando por omisión el legado de la criatura a la que ayudaron a dar vida.

  En las páginas del libro puede descubrirse que la Mujer Maravilla obtuvo sus característicos brazaletes de poder no sólo de las cadenas que solían lucir las sufragistas norteamericanas como Emmeline Pankhurst para protestar su falta de derechos civiles, y de la obsesión de su creador por todo tipo de constricción femenina, sino también porque era el accesorio característico de Byrne, que era además sobrina de Margaret Sanger (creadora de Planned Parenthood, una publicación dedicada a la salud sexual y planificación reproductiva).

   Como todo gran retrato personal, The Secret History of Wonder Woman es también una panorámica social. Las contradicciones, los retrocesos y triunfos de la Mujer Maravilla durante sus 75 años de historia, es la única mujer en la Liga de la Justicia pero originalmente era sólo secretaria, son también producto de la cambiante idea de lo que creemos que debería ser (y cómo debería lucir) una superheroína. Por lo pronto, la historia de Marston ya no seguirá siendo secreta. Professor Marston & The Wonder Women de Angela Robinson, llegará a la pantalla grande a fin de año, con Luke Evans como Marston, Rebecca Hall como Sadie Holloway y Bella Heathcote como Olive Byrne.





Dolores Graña
http://www.lanacion.com.ar/2029170-detras-de-la-ficcion-una-historia-fascinante

The Secret History of Wonder Woman ( Jill Lepore) está en Google books. La dirección es:
https://books.google.com.ar/books?id=b3GBAwAAQBAJ&pg=PT4&lpg=PT4&dq=The+Secret+History+of+Wonder+Woman+(Vintage,+2014),&source=bl&ots=SabxfOkY3P&sig=QFLdAfcS1oQrJaYFqTolpf6f6bQ&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjJgb-a2KvUAhWFhZAKHZp-DTEQ6AEIZDAM#v=onepage&q=The%20Secret%20History%20of%20Wonder%20Woman%20(Vintage%2C%202014)%2C&f=false

sábado, 3 de junio de 2017

Sinical Magazine



Sinical Magazine looks great.
Dita Von Teese




Sinical, clearly a labour of love and a celebration of diversity, is yet one more reason we should all support print media in the fetish scene.
Bianca Beauchamp

There are so many alternative lifestyle magazines out there, but Sinical Magazines stands out from the rest. High quality interviews and features, packaged in a beautiful magazine. Order a physical copy to really enjoy the top notch printing, these are mags you'll keep forever!
Masuimi Max


   Sinical Magazine es una revista dedicada al fetiche y al modelaje alternativo. Todas las grandes estrellas fetish de los últimos años han pasado por sus páginas. En este mes de junio, quiero presentarles algunas de sus portadas, en donde suelen lucirse algunas obras de arte del artificio femenino como Dita Von Teese, Emily Marilyn, Bianca Beauchamp, Masuimi Max, Dani Divine y muchas más.

   Encontrar nexos entre las fantasías fetish de hoy y las del pasado es uno de los temas que más me gusta tratar en mi blog. Me excita haber encontrado tantas similitudes entre las tapas de Sinical y las de la revista inglesa AtomAge, a la que dediqué las dos últimas entradas, que se remontan a casi cincuenta años atrás.  




Enero. Dita Von Teese





Febrero. Bianca Beauchamp




Marzo. Masuimi Max






Abril. Dita Von Teese





Mayo. Masuimi Max




Junio. Angela Ryan




Julio. Victoria Valente



Agosto. Masuimi Max



Septiembre. Dani Divine





Octubre. Emily Marilyn





Noviembre. Miss Miranda




Diciembre. Dani Divine


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